Esta situación ha motivado
que la Comisión Europea desarrollase una nueva estrategia
que pretende una mayor organización e intercomunicación
entre los estados europeos en temas de salud, así como,
un enfoque más operativo de la práctica de la Salud
Pública. Parece pertinente, que esta iniciativa sirva para
potenciar el desarrollo y la modernización de la Salud
Pública en nuestro país. El nuevo enfoque de la
Salud Pública en España, como consideran muchos
autores, pasa por resolver múltiples problemas:
Es necesario mejorar la coordinación
entre los Servicios de Salud Pública de la administración
central, de las Comunidades Autónomas y los servicios locales
estableciendo las competencias de los distintos niveles y consolidando
una estructura ágil y eficiente que de respuesta a los
problemas de manera oportuna.
Otra necesidad es la de consolidar un sistema
de información potente y homogéneo que recoja suficiente
información sanitaria y que permita el intercambio de esta
de forma fluida para hacer frente a los problemas de salud que
afectan a distintos territorios.
Un reto importante, es recuperar la capacidad
de liderazgo de los Servicios de Salud Pública. Tal y como
considera la OMS, estos deben actuar como catalizadores e impulsar
la transformación de los Sistemas Sanitarios para responder
a las necesidades en salud de la población. Para esto,
resulta imprescindible hacer efectivo el sentido de Autoridad
Sanitaria, que la Salud Pública tiene, con el fin de poder
hacer frente a situaciones de crisis o emergencia de manera adecuada
y en la medida de lo posible, no verse afectadas por otras situaciones
mediáticas.
La coordinación con los Servicios
Asistenciales, especialmente con la Atención Primaria debe
fomentarse. Es necesario establecer circuitos de información
sistemáticos y fluidos entre los distintos niveles que
permitan detectar los problemas de salud comunitarios y diseñar
las estrategias de intervención más adecuadas, garantizando
la cobertura y la calidad de los servicios.